Ante las especulaciones que se han generado por la incorporación de Alberto Catalán Bastida, exdirigente estatal del PRD, al Partido Revolucionario Institucional (PRI), dejo clara mi postura al respecto:
Quienes se han formado políticamente a mi lado siempre han tenido la libertad plena de decidir qué derroteros políticos tomar; no son de mi propiedad.
No comparto la decisión del licenciado Alberto Catalán de incorporarse a un partido del que renuncié por la falta de prácticas democráticas, lo que motivó que fuera el candidato de la alianza opositora en el año 2011.
Sin embargo, respeto su decisión, ya que cada quien es responsable de las decisiones que toma, sean buenas o malas, congruentes o incongruentes. En ese sentido, yo he hecho públicas mis posturas y a ellas me apego, porque para mí el proyecto de la izquierda mexicana me parece lo mejor que le ha ocurrido al país en los últimos años.
La primera virtud de un hombre es la lealtad, porque sin ella no hay honor, no hay compromiso ni verdadera convicción. La lealtad se demuestra no sólo cuando se tiene una responsabilidad, tiene más valor cuando no se es nada.
Y no se trata de una lealtad ciega o sumisa, sino de aquella que nace de la congruencia y el compromiso con los principios en los que se cree.
A lo largo de mi vida apoyé el surgimiento de liderazgos, sumé voluntades que dieron sentido a la lucha política. Quienes han sabido mantenerse fieles a sus ideales han dejado huella en la historia, mientras que quienes la traicionan terminan perdiéndose en la intrascendencia.
El PRI se encuentra hoy, a nivel nacional, en el peor momento de su historia, con un dirigente proclive a la mentira, a la simulación y a la falta de democracia.
No pertenezco ni habré de afiliarme a ningún partido político nacional, pero es mi convicción respaldar las políticas implementadas por nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, sobre todo en estos momentos en que los apetitos hegemónicos de Estados Unidos ante las amenazas de Donald Trump, pretenden afectar la economía de la nación.
Atentamente,
Licenciado Ángel Aguirre Rivero
Exgobernador de Guerrero